Entre ellos mencionó al caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán,y al también liberal y candidato presidencial Luis Carlos Galán, así como el izquierdista aspirante a la jefatura del Estado Bernardo Jaramillo o del líder la desmovilizada guerrilla del M 19 Carlos Pizarro. Sin embargo, reconoció que no puede presentarse como la fórmula mágica de salvación. Venimos a proponer un despertar general, una toma de conciencia, en el sentido de que cambiar las cosas es posible, sostuvo..

The piece generated a lot of positive response. But there were also some Vikings fans who got in touch with what might best be described as counter narratives stories that contradicted the one I had presented. These counter narratives had not turned up in my original reporting, so I went back and began digging deeper.

Nike no ha tardado en responder a las peticiones y ha solicitado a las jugadoras la devolución de los vestidos para poder retocarlos a través de un correo electrónico, según ha informado el diario Sportsmail. “Tenemos que hacer un pequeo cambio en los vestidos debido a las reglas de Wimbledon. Devuélvalos, por favor, a la casa central de Wimbledon”.

El fondo de la foto es una galería de los horrores con decenas de caras de los aficionados de los Jazz, los damnificados de la gesta, y algún infiltrado de los Bulls, tan confiado en el acierto de Jordan como el que ya conoce el devenir de la historia. Por supuesto, si Jordan tiraba, la bola solía entrar. Ocurrió aquel día y muchos otros más..

But slapping a meme in your commercial is not “going viral,” it’s just acknowledging the culture. Some brands create original content that spreads because it strikes a certain emotion or it makes people feel something nostalgia, amusement, fear, compassion, a sense of power or belonging. Just look at the recent Dove beauty sketches video..

As to why, well, it can’t have escaped sportswear behemoths Nike, Adidas and Uniqlo that an entire generation of consumers whose hearts and minds and wallets the companies would like to capture has displayed an affinity for this range of rose colored shades. Nor can they have missed the fact that public figures of all sorts including Gwyneth Paltrow, Harry Styles and Rihanna have suddenly started sporting (yes, I meant to use that word) clothes in said colors. Over the weekend, not only did Catherine, Duchess of Cambridge, wear a bright pink Alexander McQueen dress to the Trooping the Color parade in honor of Queen Elizabeth’s birthday, but she also dressed her daughter, Princess Charlotte, in a pink party frock..