¿Quién va a un hotel teniendo esta casa en Lisboa?


Jardín de MiCasaenLisboa con el Castillo de San Jorge y la ciudad al fondo

Hace unos días, mientras preparaba un viaje para dos a Lisboa, empecé a investigar a fondo en blogs de viajes “bonitos” y originales sobre cómo hay que conocer Lisboa. Resulta que no hay una forma de conocer Lisboa. Lisboa es una ciudad exageradamente viva. Respira y cambia, adapta, inventa, abraza, dibuja, ofrece, crea y recrea.

Y aunque cada viajero me recomendaba algo distinto, empecé a ver que se trazaba una línea común, la de los barrios altos. Aunque es cierto que sólo hay un Barrio Alto como tal, hay otros dos, Alfama y Graça, que se encuentran en dos de las colinas más bonitas de Lisboa y hasta los que llega el famoso tranvía 28 de la capital lusa.

Vista nocturna desde la terraza de la habitación

Indagué un poco más en la realidad de estos barrios y ¡BOOM! Ahí estaba Mi casa en Lisboa. Mi casa en Lisboa es la casa de María, una española enamorada de Lisboa y Alfama, de la decoración, el arte y la naturaleza. Como reza su filosofía “Esta casa no es un hotel. Es un lugar especial donde puedes alojarte en Lisboa. Es micasa, y será la tuya cuan- do vengas. Y es la casa de Lola, la perra que recogí en la calle hace más de 8 años, y que te adoptará, seguro, cuando entres por la puerta”. Todo completamente cierto. Así que reservé una habitación dos noches.

Letras a los pies de la cama para escribir lo que quieras

Llegó el día del viaje y después de un madrugón frío y oscuro, de dos horas de retraso en Barajas y un taxista indignado porque le señalé la ruta desde el aeropuerto de Lisboa para que no nos estafara (recomendación de María) llegamos a nuestra casa en Lisboa. Al acercarnos a la puerta Lola empezó a ladrar. María abrió la puerta, nos recibió como una amiga que lleva mucho rato esperándote y nos ofreció un desayuno delicioso, todo natural.

Todo casero, todo natural

Como el desayuno, el entorno de la casa es pura naturaleza. La casa está rodeada por un jardín super bonito, con árboles frutales y todo. Además a escasos 20 metros hay una genial huerta de vecinos. La Horta do Monte, en la que estás invitado a participar con tus propias aportaciones.

Horta do monte

Al rato de desayunar y después de contemplar las obras de arte que tiene en el salón, exquisitamente decorado y acogedor, empezamos a darle cuerda para que nos dijera todo lo que teníamos que ver en Lisboa. Nos regaló un mapa, nos prestó dos bonos de transporte para el tranvía y nos señaló un montón de lugares espectaculares que nos mantuvieron emocionados y ocupadísimos durante tres días.

La casa consta de cuatro habitaciones. Todas están reformadas y decoradas con un gusto genial. Además en las estanterías encuentras todo tipo de libros que están ahí para ti. El salón también tiene una biblioteca genial donde, además de libros en español y en portugués, tienes una colección de decenas de ejemplares de revistas como Monocle o AD. Todo coronado con piezas de arte espectaculares como un original de Manolo Valdés. Y es que mires donde mires descubres algo. El salón está lleno de piezas antiguas rescatadas de los anticuarios o los mercadillos mas surrealistas, como la Feria da Ladra en el barrio de Alfama.

La buhardilla es la habitación con las vistas más bonitas de toda la casa

MiCasaenLisboa rescata un concepto tan innovador como antiguo, el de la hospitalidad de verdad; no la de los hilos musicales y la televisión de pago. La hospitalidad de los amigos que se quedan con ganas de volverse a ver en Lisboa. Si os animáis a pasar unos días en esta ciudad tan bonita, os prometo que no habrá nadie que os haga sentir tan en casa como María.

Si vais, dadle un beso a María. Ah, y a Lola un snack de Friskies con sabor a jamón. De parte de Felipe, el chico de Madrid que se dejó la cámara desechable en el salón.

Dirección: Calçada do Monte, 50 – lisboa
info@micasaenlisboa.com
Precio total de las dos noches con desayuno incluído: 190 €