Conservar el ingenio y sobrevivir al trabajo no es misión imposible. No, si el agente secreto al mando de la operación es un alemán de nombre Berzbach, Frank Berzbach.

Frank Berzbach (1971) es profesor de Psicología y Pedagogía de los Medios en Ecosign, un centro ubicado en Colonia que se dedica a la formación en diseño, creatividad y sostenibilidad.

“Psicología para creativos” – Primeros auxilios para conservar el ingenio y sobrevivir en el trabajo, (Ed. Gustavo Gili, Barcelona, 2013), dedica seis capítulos a cuestiones como “cumplir con los plazos de un proyecto, estar a la altura de las expectativas del cliente, trabajar en casa de forma disciplinada, trabajar por cuenta ajena sin perder la motivación, lograr jornadas laborales que no se extiendan hasta altas horas de la madrugada, priorizar y ordenar acertadamente el trabajo pendiente”. El libro incluye una serie de reflexiones sobre el cada vez más necesario arte de la desconexión, al que ya hemos dedicado alguna entrada en Natui.

Y sin más dilación, aquí van cinco ideas dedicadas a la creatividad, ésa que nos lleva a producir “ideas novedosas y adecuadas, sea cual sea el ámbito de la actividad humana”: 

#1 Si quieres ser más creativo, no dejes nunca de aprender: Según Berzbach, el conocimiento impulsa de forma considerable nuestros procesos creativos. La creatividad es la materia prima de la que nos nutrimos cuando creamos, así que, para tener mejores ideas necesitamos alimentar nuestra creatividad, lo cual incluye cuidar nuestro entorno de trabajo, llevar una vida saludable, cultivar el arte de la perseverancia y dar de comer a nuestro tamagotchi de la curiosidad: Eh, nunca se sabe bajo qué conexión puede esconderse una nueva idea.

#2 El mito del ingenio repentino: Abajo la idea de la creatividad inesperada, arriba el homenaje a los momentos eureka, esos que van precedidos de una fase de preparación, liberación y deliberación de ideas. Arriba, más arriba todavía, la necesidad de perseverar, contemplar nuestro trabajo con actitud crítica (y dejarnos criticar), y todas esas horas que hacen falta para transformar una idea en un proyecto tangible, real.

#3 Let it flow?:  En el equilibrio entre destreza y dificultad, habilidad y trabajo, aptitud y actitud se encuentran las ideas: “La creatividad”, afirma Berzbach, “se compone de breves momentos de inspiración y periodos más largos de trabajosa realización. Aunque conceptos como esfuerzo y disciplina suenen anticuados, la verdad”, afirma el autor “es que las obras maestras no surgen en la piscina con el portátil sobre las rodillas”.

Vaya. Esto sí que son malas noticias.

Cultivar la creatividad tiene también que ver con cultivar una actitud proactiva: ”Todo el mundo conoce días donde todo fluye solo. Pero es difícil llegar ahí de forma consciente. (…) La representación del mundo laboral que implica la teoría del estado de flujo es errónea: aunque el trabajo sea una fuente de satisfacción, no constituye una condición paradisíaca”. 

#4 Be nice, my friend: Las emociones negativas son un enemigo de la creatividad. Y una enorme fuente de desgaste: “La ira, el enfado, la envidia y la agresividad liberan en poco tiempo mucha energía”. Y al revés: “Las personas de buen carácter gestionan la información de forma más eficaz, son más decididas, tienen ideas más creativas y experimentan mayor éxito profesional”.

#5 Nunca sin un plan: Los imprevistos llegan solos. Los cambios de planes, llamadas e interrupciones, también. Planificar nuestra jornada de trabajo y tratar de optimizar nuestros tiempos es parte del reto. Lograrlo nos dará paz y una visión más clara de nuestros proyectos.

Porque, como dice el autor: “Los objetivos sin plazo se quedan en sueños”. Por eso necesitamos organizar nuestro trabajo, lo cual incluye: ponernos metas exigentes, establecer prioridades y marcarnos objetivos, a corto y medio plazo. Además, comunicar a los otros nuestros planes nos ayuda a poner orden y ser fieles a nuestra hoja de ruta.

Muy pronto más.