FEZ es un curioso experimento creado por Polytron, anunciado en 2007, ha tenido un desarrollo largo y tortuoso. Desde el aplazamiento de la fecha de lanzamiento en 2010 hasta problemas legales producidos por el abandono del socio de Phil Fish, el creador, en pleno desarrollo.
Phillipe Poisson, más conocido como Phil Fish, es el creador del juego. Conocido por sus polémicas declaraciones sobre la industria interactiva japonesa y su poca afición a lo políticamente correcto. Ha estado involucrado en Kokoromi haciendo posible el evento Gamma desde 2005. En 2008 Ganó un premio de excelencia en el Festival de Juegos Independientes con Fez. Esto le facilitó un contrato de publicación con Microsoft.
El juego presenta a Gómez, un pequeño personaje que asiste a la ruptura de un enorme poliedro cuyas piezas quedan esparcidas por el mundo. Sin el cuerpo, la realidad del mundo de Gómez se comienza a deshacer. Pero, la experiencia que vive le otorga un sombrerito que simboliza el poder de ver el mundo de una forma distinta.
La introducción a la trama prepara al jugador para un desarrollo lento del argumento que plantea una serie de preguntas cuyas respuestas se presentan tan dispersas que sólo se llega a tener una vaga imagen de lo que realmente está pasando.
Los códigos narrativos que usa Poisson son tan crípticos que es un desafío hacer alguna averiguación absoluta sobre la naturaleza de su historia. Esto hace a Fez hijo de un nivel superior de conceptualización al que muy pocos han podido llegar. Lo sitúa más cerca de 2001, una odisea en el espacio que de cualquier otro videojuego. Y en parte en ese misterio está su gran atractivo.
El elemento clave del juego es la exploración. No se penaliza la muerte ni hay más enemigos que la gravedad y los agujeros negros para conseguir que Gómez fluya y refuerce el pilar más importante de FEZ: la forma de jugar. Un mundo que es tridimensional controlado como si fuera en dos dimensiones. Esta idea es probablemente una de los más complejas que se han llevado a cabo y que ha llegado a buen puerto. Poisson hace referencia a Crush y Echochrome, dos juegos que tienen un concepto similar.
El diseño nostálgico e inocente mezclado con una trama increíblemente posmoderna crea un puente intergeneracional como nunca se ha visto.














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