HOLI by Xavier Zimbardo from HBTV on Vimeo.
Cae la noche, en la India se empieza a notar la excitación, las hogueras van apareciendo aleatoriamente y personas de todas las edades echan al fuego todo aquello que simboliza el mal de la mujer-demonio Jolika. Cuenta la leyenda que Jirania Kashipú, rey de los demonios, había recibido una gran bendición del dios Brahmá: no podría ser matado ni de día ni de noche, ni dentro ni fuera de una casa, en la tierra ni en el cielo, ni por un hombre ni un animal… Sentirse invencible lo llevó hasta la más absoluta arrogancia, atacó cielos y tierras y obligó a todo ser viviente a adorarlo.
Sin embargo, uno de sus hijos, Prajlad, había elegido adorar al dios Vishnú. Jirania Kashipú intentó acabar con Prajlad utilizando veneno, serpientes y elefantes, pero sobrevivió. Un día, ya desesperado, le ordenó que se sentara en el regazo de Joliká, su hermana, para quemarlo. Joliká era inmune al fuego gracias a un mantón mágico. Cuando intentaron quemar a Prajlad, el mantón salió volando y Joliká, la mujer-demonio, ardió. Vishnú, que protegía a Prajlad, apareció en forma de Narasimha (mitad hombre, mitad león) en el patio del palacio y aprovechó que Jirania Kashipú estaba en el umbral (ni dentro ni fuera) del palacio para colocarlo en su regazo (ni suelo ni cielo) y lo mató con sus garras.
Este episodio de la mitología hinduista es el que se celebra en Holi. El día en el que el invierno muere y la primavera vuelve a nacer. La primavera, según creencias hinduistas, trae consigo fríos y fiebres. Es por eso que los ancianos doctores mezclan polvos medicinales a base de nim, kumkum, jaldi y bilva, entre otras hierbas medicinales. Durante la segunda jornada del Holi los hinduistas se pasan el día arrojándose los polvos coloreados y agua. El resultado son unas imágenes espectaculares, inspiradoras y únicas.
Holi tiene lugar todos los años a finales de febrero o principios de marzo. Este año se celebró el 8 de marzo. ¿Quién se apunta para ir el año que viene?













