“Soy fotógrafa y diseñadora… pero sobre todo soy una mente curiosa”. Así empieza Patricia Bordonaba el relato de su Naturaleza. Con la N mayúscula, buscando el límite donde persona y entorno se encuentran, se interrogan y juegan a seducir y ser seducidos: “La creatividad surge de la capacidad para ver las cosas desde diferentes ángulos”, escribió nuestra guerrillera favorita, Keri Smith.

A Patricia la encontramos un día de agosto en Internet, enredada en campos de cebolla en flor. Su capacidad para capturar la belleza rural nos gustó tanto, que no tardamos nada en acercarnos para preguntar: Hola, ¿… nos cuentas…?

“Tengo la necesidad de estar siempre haciendo o deshaciendo algo. Y me gusta pensar que tanto lo uno como lo otro es útil. Cuando empecé a subir mis fotos y montajes a internet lo hacía en un fotolog al que llamé Ctrl+z”.

En la fotografía encontré una forma de expresarme con la que me siento muy cómoda y con la que disfruto muchísimo. Y precisamente porque disfruto tanto, no me pongo trabas a la hora de plantearme hacer cosas muy dispares. Me atraen tanto los proyectos documentales como la fotografía más creativa o artística. Y generalmente fotografío lo que más a mano tengo para jugar y experimentar. Quizás por eso cuando empecé lo que más hacía eran series de autorretratos.

Vinila von Bismark

Ahora estoy estudiando en la escuela de BlankPaper con una beca de ampliación de estudios artísticos del Gobierno de Navarra, y además estoy trabajando en un proyecto personal que tiene tanto de documental como de poético.

Estoy revisando mi archivo, abarcando desde 2007 hasta ayer, y haciendo una selección de fotos tomadas con clara intención documental, la que tengo en mi día a día cuando capturo instantes que me llaman la atención por el motivo que sea, sin ningún plan previo ni ningún tema en mente. Partiendo de esa colección de instantes voy a editar/escribir una historia en imágenes que, bajo el título de “Coplas”, reflejará de un modo u otro mi universo y mi forma de mirarlo.

Autoretrato

La Naturaleza condiciona mi trabajo por el simple hecho de que crecí en un pueblo pequeño, en un entorno totalmente rural. Me pasé media infancia en la granja de mi padre y la otra mitad yendo al río o a las Bardenas en bicicleta o a caballo. Aunque luego haya vivido 10 años en Madrid, mi universo visual y mis referentes sí que se han ampliado mucho pero de momento me sigo sintiendo más cercana al ambiente en el que crecí, tanto a la naturaleza virgen como al trabajo del campo.

No es una influencia consciente ni algo a lo que preste demasiada atención pero sí noto que está ahí. A veces de forma más explícita como en el vídeo de la tomatera que usé para la promo de presentación de la revista 34.

¿A qué es muy natuiral, Patricia Bordonaba?
Más sobre ella, aquí, aquí y aquí.