Hoy en Natui, el turno es suyo. De Julia Vergara y Javier Gutierrez Bayo, queremos decir. Ellos son el alma de SuTurno, una marca de naturaleza sabrosa pero paciente, proyecto que nace del carisma y prende en la Red.

Molinillos

Cuando les oyes hablar, sientes la fuerza de SuTurno en la lógica y el mimo con que sus palabras acarician las sedas y patrones que dan vida a sus diseños. La voz de Julia, que hoy lleva uno de sus pañuelos graciosamente liado a la cabeza, nos cuenta con voz pícara cómo surgió el nombre de la marca, origen que se remonta a su llegada a la capital:

-“Desde que vine a vivir a Madrid era una constante que al vaciar mis bolsillos siempre apareciese un tique de coger el turno arrugado: turno para el pan, la pescadería, el padrón, la comisaría, Pontejos… siempre colas para todo, o sea: tiques de todos los colores”.

El objeto en sí tenía algo que le atraía, por eso en lugar de deshacerse de ellos, iba recopilándolos en una libreta que tenía siempre sobre su mesa de trabajo… así que cuando llegó el momento de formar una empresa, el nombre “SuTurno” surgió naturalmente.

La marca estaba muy enfocada al diseño de estampados, así que el funcionamiento de las máquinas dispensadoras venía como anillo al dedo y encajaba con uno de los fundamentos básicos del Design Patterns, el diseño de patrones: “la repetición de un mismo módulo, encajado entre sí, genera una superficie continúa”.

Y oh, serendipia, a vueltas con el tique, cuando empezaron a trabajar en el diseño del logo cayeron en la cuenta de que si hacían dos pliegues, obtenían cuatro triángulos… Y voilà, allí estaba SuTurno.

La bonita historia de los tiques

Para Julia y Javier todo suma…  pero no todo vale. Su proyecto empresarial es el resultado de mil leguas de viaje submarino, exploración que navega por el interior antes de surcar las olas de la promoción:

-”Con nuestro trabajo buscamos dar visibilidad a las técnicas manuales. Por eso optamos por trazos sutiles, estampados inspirados en formas geométricas, elementos que al repetirse, generan una trama y pasan a formar parte de un todo imperfecto… pero bonito: como la Naturaleza, donde no hay dos formas iguales”.

Pañuelos Casas, 100% seda natural, orillado hecho a mano.

Javier interviene y se suma al discurso de Julia:

- “Hoy en día vivimos una cierta saturación de los mercados, con un consumidor amenazado por la constante novedad y sometido a miles de impactos mediáticos. Nosotros no queríamos sumarnos a esa tendencia ni vernos obligados a presentar cada temporada un catálogo completamente nuevo. Nuestros objetivo pasa por generar algo duradero, piezas atemporales que den sentido a nuestra trayectoria y eviten que el consumidor se canse rápidamente”.

 

Casas Bag

Por eso sus tiradas son limitadas. Por eso sus diseños son contemporáneos pero no caen en la tendencia, apostando por esa vanguardia que tan bien describe Dough Lloyd: “Lo moderno hace referencia a algo sencillo y clásico hoy, que dentro de diez o veinte años tendrá la misma fuerza”.

En SuTurno buscan puntos de venta que compartan su visión del mercado y cuidan con mucho esmero su presencia en Internet:

-”El potencial de la Red es muy grande, cuenta Javier. Puedes trabajar con el mundo entero y obtener una repercusión mucho mayor. Por eso procuramos que las imágenes de la web tengan muy buena calidad y estén preparadas a nivel de diseño y formato para que las revistas y los medios on-line puedan disponer de ellas”.

Estampado para Hoss Intropia

En el año 2007, Julia diseño unos bolsacos a partir de unas sacas antiguas que la gente de peSeta encontró en un viejo almacén y crearon conjuntamente una primera edición limitada, que se agotó rápidamente.

A principios del mes de junio de 2008, el equipo de Marc Jacobs descubrió esos bolsacos en un viaje a  la capital. El flechazo fue directo, y quisieron incluir el diseño  en la cuidada selección de objetos con encanto procedentes de los viajes que el equipo realiza por todo el mundo.

La exclusiva edición limitada se puso a la venta en las tiendas de Marc by Marc Jacobs en Nueva York, San Francisco, LA, Las Vegas, Chicago y Boston: las 100 unidades se vendieron íntegramente en la primera semana. Además de su confección artesanal a partir de unos sacos antiguos, cada bolsaco fue estampado con un sello especial para la colección e incluía un par de regalos adicionales: un cartel de SuTurno y una bolsita de peSeta.

Aquello fue un gran impulso para la marca, pero a Julia y Javier la suerte les pilla casi siempre trabajando, muy centrados en hacer realidad su visión empresarial: “En SuTurno tenemos una relación directa con las personas encargadas de la producción de nuestros artículos. Apoyamos la mano de obra local y nuestro afán pasa por conseguir que no se pierda el oficio”.

Colaboración con Loreak Mendian

Por todo eso y más, la naturaleza de SuTurno es floreada: intensa como el aroma del jazmín, silvestre como las margaritas, robusta como una palmera, alta y frondosa como una Bouganvillea.