Kioto, Enero de 1949. Nace uno de los mayores novelistas de la actualidad.

No sé exactamente qué tiene este hombre, pero algo diferente tiene. Es muy curioso ver cómo ahora que estoy leyendo su libro 1Q84 siento que llevarlo en el bolso hace amigos, crea conexiones.

Semana pasada. Aeropuerto de Kastrup, Copenhagen. Estaba yo con mi libro tan contenta cuando de pronto se me acercó una chica, como si me conociese de toda la vida y me preguntó:

-Murakami?

- Sí. Le contesté. 

- Que lo disfrutes.

Me sonrió y se fue. Pensé: aunque no siempre lo lea, me van a dar ganas de sacarlo en el metro y este tipo de espacios/ transportes públicos, para que me empujen en hora punna,  me regalen mil sonrisas.

Más tarde, a mi vuelta a la Nación más feliz del mundo, llegué a mi casa y vi que mi amiga Amalie se estaba leyendo “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” en danés. Siento, que, últimamente, por el hecho de llevarlo siempre conmigo se abre el tema de este escritor japonés que conmueve igual a occidentales que a orientales, reflejando como nadie la delgada línea entre la realidad y la ficción. Y siento, que todo el mundo que le gusta y lo admira, es gente que considero con gusto y estilo.

Por eso, te digo.

Que Murakami te acompañe.

¡Buen Martes!