Tengo el ansia de la juventud. Una amiga comenzaba una canción con esta frase hace unos años. Pero se derrumbaba cada amanecer al ver la dura realidad.

Somos jóvenes  y estamos llenos de esperanzas, metas e ilusiones pero frecuentemente el miedo no nos deja avanzar.

El statu quo, viejo y decadente, nos paraliza. Le echamos la culpa de nuestros males mientras nos planteamos salir un martes de fiesta a un bar de karaoke con cualquier nombre exótico. Como Negro Zumbón. Si has llegado a ese punto te habrás dado cuenta que eres capaz de lo peor y por lo tanto de lo mejor. Como dijo un gran revolucionario, el futuro no es para los tibios.

Exactamente así hemos descubierto que no tenemos excusa para no estar dando con el mazo en las calles haciéndole un severo homenaje a aquellos que construyeron nuestra sociedad un mayo de 1968.

Como vinieran estos señores, se nos iba a caer la cara de vergüenza

Pero los que, entonces, bailaban tangos con los antidisturbios se han vuelto grises y amargos. Uno de los mayores ejemplos de nuestra sociedad es el de un hippie que creó una de las mayores compañías del mundo incluídos los escándalos de evasión de impuestos, apoyo de la  guerrilla en El Congo y explotación de trabajadores en China. Pues vaya asco.

Cuando sea mayor no bailaré hasta altas horas y procuraré comportarme como un caballero, de lo contrario terminaré como Espinete. Pero, espero conservar el espíritu aventurero y no engordar mis posaderas sentado en un sofá sino corriendo triatlones.

En una sociedad donde los héroes son de medio pelo, uno se plantea seguir los pasos de Belén Esteban en vez de venerar al bróker Josef Afjram. Pulsa para verlo en TedX

El otro día un amigo me comentó (en la puerta de un bar no en un coloquio sobre economía) que al ir a comentar unas ideas sobre un negocio que tenía pensado, el organismo oficial que se encarga de la ayuda y asesoramiento a emprendedores le recomendó que las primeras facturas las cobrara en negro, al menos durante los dos primeros años, sic.

Cuando un edificio del casco antiguo de la ciudad está siendo rehabilitado y se descubre que sus vigas de madera están podridas se reemplazan porque poner un parche, a la larga, es más costoso. Es la ley del cuádruplo: Si hacer una chapuza nos vale 1, repararla más adelante nos costará 4.

Rezar es lo que te toca, José Ignacio

El año pasado, Bankia recibió 10.000 millones para sanear sus cuentas y un año después del rescate su acción vale 63 céntimos. Eso es basura, aunque para Goirigolzarri está bien ya que llegaron a tener que pagar para que se llevaran sus acciones. En 2007, Lehman Brothers terminó vendiendo sus paquetes de mierda a ese precio en el momento de quebrar y causar la ola gigante en la que nuestro establishment (¡Toma anglicismo!) se está hundiendo mientras nos arrastra a nosotros.

Hoy día, es más fácil demostrar médicamente que somos inmortales que recibir ayuda gubernamental para emprender. Sabemos que el dinero para subvenciones viene de nuestros impuestos pero, parece ser, que los señores de gris no lo tienen tan claro. Es la diferencia entre un concepto de estado paternalista, que ya sabemos todos los españoles de donde surge, y saber que el que paga manda. Los que pagamos, en este caso, somos nosotros.

No está de mas saber que este señor trabajaba para la población italiana, no al revés

Hay un grupo de holandeses (Que para esto tienen un ojo fino. Generalizando, claro) que han puesto en marcha un periódico independiente a través de subscripción. De Correspondent es una iniciativa muy interesante que se ha financiado a través de financiación colectiva. Su manifiesto es el que sigue.

Iremos más allá de los temas del día.

Buscaremos novedades más que noticias.

No tenemos ideología política sino ideales periodísticos.

Explicaremos el contexto de la noticia.

Pondremos el periodismo por encima del beneficio económico.

No tendremos lectores sino participantes.

No tendremos anunciantes, sino socios.

No habrá grupos, sino afinidades.

Seremos ambiciosos en nuestros objetivos, pero modestos en el camino.

Seremos completamente digitales.

Con unos mandamientos tan nobles, los señores de gris nos tacharían de ilusos y nos denegarían la pasta de los impuestos para sufragar el viaje a Disneyland de cualquier politicucha de tres al cuarto. Pero, gracias a la financiación colectiva, De Correspondent tiene casi 19.000 subscriptores lo que supone que han superado, de lejos, las expectativas que tenían, que ya eran grandes.

Pulsa para acceder, aunque está todo en neerlandés y no te enterarás de nada, la página es muy bonita

La cantidad de dinero que mueve los proyectos de crowdfunding es de 2.700 millones. No es un movimiento muy extendido y los proyectos que financia aparecen en las redes siempre como algo extraordinario. Pero, en el momento en que todo el mundo que tenga un sueño y ganas de trabajar como un loco por conseguirlo será un mercado gigante.

Seremos como Mel Gibson en Forever Young

Podremos sustituir el no nos representan, que ya ha quedado claro, con un no los necesitamos. Porque, usando una vía alternativa mientras ellos juegan a los mercados, llegaremos a solucionar este nudo en el que nos han metido. Así, con sus mismas herramientas les podremos invitar cordialmente a que se marchen.

Pues eso, mi idea es que construyamos un final épico para esta fiebre de consumo irresponsable que atacó el mundo tras la caída del muro de Berlín y entremos con agua a presión a quitar las pegueras del sistema. Los jóvenes tenemos más que decir ahora, estamos mejor formados que antes lo que invalida el recurso de los señores con bisoñé a nuestra falta de experiencia.

Ya no hacemos cosas sólo porque nos vayan a dar de comer, sino por el placer de hacerlas. Intercambiamos favores, no dinero y eso es una fuerza muy poderosa. Como dijo Sara la semana pasada, ahora que hemos logrado el archivo fotográfico de paellas de domingo más completo de Instagram, ¿por qué no utilizar la Red para cambiar el mundo?

En resumen…