“Rapt” es adjetivo de origen latino que describe “la completa fascinación por lo que uno está viendo o escuchando”. ¿Qué te fascinó hoy?, pregunta la autora de “Rapt”, Winifred Gallagher. En el libro, titulado “Atención plena” en su versión española, esta investigadora de ciencias del comportamiento analiza el papel de la atención en el aprendizaje, la memoria, las emociones, nuestras relaciones, el trabajo, la toma de decisiones y el desarrollo de la creatividad:

“Prestar atención plena, ya sea a un arroyo o a una novela, al bricolaje o a la oración, incrementa la capacidad de abstracción, expande los límites internos y levanta el ánimo, pero, por encima de todo, nos hace sentir que la vida vale la pena”.

Focus on focus // Diez reflexiones sobre “Rapt”, “Atención plena” 

1. La expresión “Prestar atención” no es casual: para llegar a ese estado de fascinación necesitamos dedicar tiempo, interés y atención: concentrarnos. Por suerte, la atención es una facultad que podemos desarrollar. 

2. La alegría de vivir: Según la autora, “La diferencia entre “pasar el rato” e “invertir el tiempo” depende de nuestra inteligencia a la hora de decidir dónde ponemos la atención, de tomar bien las grandes decisiones, pero también las más pequeñas, y de hacerlo siempre como si nuestra existencia dependiera de ello. En realidad, depende de ello, como mínimo nuestra calidad de vida”.

3. Aquí, ahora: En su origen, el término “distraído” no hacía sólo referencia a la pérdida o merma de atención, sino también a la confusión, al desequilibrio mental e incluso a la locura. “Mucha gente pasa gran parte de su vida aturdida descentrada, deslumbrada por la quimera de un futuro mejor en algún lugar maravilloso donde experimentar la vida en toda su plenitud”. 

4. Las flores del tiempo: “Hoy en día está de moda culpar a Internet y a los ordenadores, a los teléfonos móviles y a la televisión por cable de ese estado mental difuso y fragmentado, pero las máquinas, por seductoras que sean, no tienen la culpa. El verdadero problema radica en que no concedemos importancia a nuestra propia facultad de utilizar la atención para crear una experiencia satisfactoria. En vez de usar ese potencial, optamos por el camino fácil, nos conformamos con poco y malgastamos nuestros recursos mentales como un tiempo precioso en cualquier cosa que atrapa nuestra consciencia sin más, por decepcionantes que sean las consecuencias”

5. Saber qué cosas pasar por alto: “Sea cual sea nuestro temperamento, crear una vida enfocada no significa esforzarse por estar siempre de buen humor, algo inútil y ridículo. Más bien consiste en tratar la mente igual que un jardín y ser lo más cuidadoso posible con lo que sembramos en él”.

6. No es autocontrol, es autorregulación: “Este rasgo de la personalidad , que antes se denominaba autocontrol y que hoy en día los psicólogos llaman autorregulación, a menudo se da en los grandes triunfadores, igual que al contrario, la impulsividad suele formar parte del perfil de personas poco luchadoras. Además, y una red ejecutiva bien desarrollada ayuda a desplazar el foco de pensamientos y sentimientos improductivos a otros estimulantes y generativos, lo que ofrece muchas ventajas a la hora de crear una vida enfocada”.

7. Más allá de las distracciones: “Uno de los grandes retos de la vida es permanecer centrado en tus objetivos a pesar de los continuos estímulos emocionales que puedan distraerte”

8. La vida como un juego: “Si decidimos de forma consciente concentrarnos en cuerpo y alma en lo que tenemos entre manos y aprendemos a utilizar nuestro foco mental para hacer más interesantes incluso las tareas más rutinarias, borraremos la distancia entre juego y trabajo”.

9. No es tan fácil: Según Nicolás Hobbs, “La mejor estrategia para prestar una atención relajada pero intensa a los asuntos que tenemos entre manos consiste en escoger actividades que nos coloquen al límite de nuestras capacidades y que requieran toda nuestra concentración”.

10. Lo que de verdad nos interesa “Algunas personas tienen ánimo y otras no, pero la tenacidad podría ser tanto un rasgo heredado como un hábito adquirido gracias a una experiencia temprana. Las personas que se ganan la vida haciendo algo que les despierta un enorme interés poseen más ánimo que el resto, lo cual indica que esa cualidad podría haberse desarrollado, precisamente, por su afición a su trabajo. Por otro lado, como dice Duckworth, una persona con mucho ánimo podría ser más constante en la búsqueda de su verdadera vocación: A veces un individuo no parece persistente hasta que encuentra lo que de verdad le interesa”

Winifred Gallagher, “Atención plena- El poder de la concentración”, Ed. Books4pocket, 9,00 euros.

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Fotografía destacada: San Francisco, 2012